Vinculación con otros sectores de la sociedad

En la actualidad las universidades convencionales en México siguen el modelo de vinculación de la universidad pública de los años 40. En este modelo la vinculación se daba en centros urbanos pues las universidades estaban en las ciudades. Su propósito era satisfacer las demandas del desarrollo industrial, en contexto de guerra, la producción era prioritaria y estaba en función del objetivo del país. La meta era formar gente a través de la docencia e investigar nuevos caminos y técnicas para el desarrollo tecnológico y la solución de problemas del sector industrial y productivo. Esto bautizó el concepto de vinculación como una relación universidad-empresa.

En 1994 con el ingreso de México a la OCDE la diversificación educativa fue hacia la creación de universidades tecnológicas de ciclo corto. Se priorizó desde esa fecha la formación del técnico superior universitario para apoyar procesos en la industria. Los egresados de este sistema indicaron que su formación era deficiente y se impulsaron planes de estudio más largos en universidades tecnológicas. Paralelamente, desde 1994 y sobre todo desde el sexenio iniciado en 2000 se percibió un intento gubernamental que respondía a los reclamos indígenas de autonomía y de reconocimiento pleno de la comunidad (Gunther, 2013). Esto, aplicando un enfoque intercultural a las instituciones educativas oficiales destinadas a la población indígena del país desde escuelas preescolares y primarias pasando por bachilleratos y escuelas normales hasta las Universidades Interculturales (UI), con la encomienda de diseñar propuestas educativas culturalmente pertinentes a las necesidades locales y a los reclamos identitarios (Schmelkes, 2004).

En este contexto, si las UI iban a estar en las comunidades, con problemáticas distintas a las atendidas en el viejo modelo, entonces la misión de la vinculación universitaria tendría que ser diferente. El modelo intercultural de educación superior requiere flexibilidad para definir la problemática con la comunidad, no desde el escritorio, a través de la reflexión y concientización de la problemática y modos de vida de los actores.  La vinculación para las UI es para desarrollar las funciones sustantivas del modelo educativo no solo las de la universidad-empresa. De acuerdo con Casillas (2015, comunicación personal) las funciones de la vinculación con la comunidad que han mostrado viabilidad en las UI en México, son: 1) pedagógica, 2) preservación y desarrollo cultural, 3) distribución de beneficios y 4) capacidad organizativa. Para ello se considera que las prácticas culturales de la comunidad son parte de la vida cotidiana, los estudiantes y sus familias son fuente de conocimiento y el puente de relación entre la universidad y la comunidad. Así, la vinculación con la comunidad tiende puentes de significado entre los saberes científicos y los saberes comunitarios socialmente productivos, mediante proyectos académicos y de desarrollo local al servicio de la sociedad que permiten el intercambio de conocimientos como un proceso “de ida y vuelta” entre la universidad y la comunidad (Crescencio y Albino, 2011). Dos principios base son que 1) los actores comunitarios deben de contribuir a la construcción del conocimiento y proyectos para que sea pertinente y 2) la universidad y la comunidad tengan beneficios como resultado del proceso.

El eje de vinculación es fundamental en el diseño curricular de la Maestría Gestión de la Innovación Rural Sustentable. La vinculación será el medio en el que la investigación y acciones generadas tengan sentido social y pertinencia. Aunque la maestría tiene orientación a la investigación esta debe ser pertinente a las necesidades de las comunidades originarias, hacerse con ellas, darse a conocer, respaldar el conocimiento generado según protocolos internacionales en favor de las comunidades y debe dar las innovaciones que se contribuyan en mejorar la calidad de vida. Esto no exime de posicionar el conocimiento generado y las innovaciones a través de publicaciones en revistas de alto impacto que evalúa el CONACYT.